Quiero escribir, pero cuando me pongo a escribir no sé sobre que voy ha hacerlo, o si empiezo, no me convence y lo borro todo para empezar de nuevo. Así consecutivamente.
Quiero leer, pero cuando me dispongo a leer, cuando voy por la primera página, se me quitan las ganas de seguir leyendo líneas y líneas para no comprender nada a causa de que estoy en mi mundo.
Quiero pensar, pero a la hora de ponerme a pensar no sé sobre que pensar. Me lío, y mi cabeza, parece un cacao. Amor, amigos, familia, dinero, qué es la vida.. y ya no sé en donde estoy, ni quién soy, ni que hago. Así que lo dejo.
Quiero escuchar música, porque me gusta. Pero me he dado cuenta de que nunca dejo acabar una canción, y que cuando me da por una, me da. Y la escucho millones de veces. Y no me canso. Pero entonces llega otra que me gusta más, y la cambio. Y así continuamente. Hasta que me duelen los oídos por tener los cascos puestos y paro.
Quiero hacer fotos, pero al momento de hacer fotos ya me he cansado porque hoy, justo hoy, no es mi día fotogénico. No me gusta mi expresión en las fotos, y como no me convence, dejo de hacer fotos, y guardo la cámara en su lugar.
Entonces, sin saber qué hacer, me tumbo en la cama, miro al techo, y digo: ''Mañana será un día mejor, y ya haré algo de lo que no he hecho hoy''. Cierro los ojos y comienzo a dormir.
Y mañana, vuelve a ser un día como el de ayer.
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